La colección

No todos los jóvenes son iguales. Y por eso, y porque Oviedo es una ciudad musical por excelencia, las protagonistas de esta serie son cuatro chicas que comparten estudios de cuerda en el conservatorio, que han de compaginar el duro trabajo de la música con los estudios obligatorios, lo cual puede hacerlas diferentes por el nivel de disciplina necesario para poder realizar ambas tareas. Además son jóvenes, sueñan, se enamoran, valoran la amistad, piensan en cómo será el futuro laboral… Son compañeras de casi todo, pero ninguna se parece a la otra.

Carmen convive con sus complejos y junto a una hermana mayor «triunfadora» a la que admira.

Carla pasa por ser la pija bonita del curso, comparte vida con una madre «demasiado perfecta» y sufre el abandono incomprensible de su padre.

Cloe, la más excéntrica, vestida de negro riguroso, francesa, de padre español, desvinculada de su núcleo familiar por el reciente divorcio de sus padres, tal vez la que tiene más claras sus pasiones profesionales.

Celia, a pesar de su carácter extrovertido y de ser la líder indiscutible, es posiblemente la que más se esconde de todas.

Son cuatro, las cuatro tocan instrumentos de cuerda y sus nombres comienzan por «C».

Libro primero: Sonata de amor

Carmen, una chica de diecisiete años que toca el violín, necesita dinero para viajar con su novio a Normadía. Decide formar un cuarteto de cuerda con el que poder hacer bolos y así ganar dinero. Para ello, pone un anuncio en el conservatorio y enseguida recibe las llamadas de las que se convertirán en las integrantes del cuarteto: Carla, una chica bien aparentemente tímida; Celia, muy resuelta e independiente; y Cloe, una francesa que vive en Oviedo tras la separación de sus padres. Estas cuatro adolescentes compartirán alegrías y tristezas, deseos y decepciones, mientras descubren la increíble historia que envuelve a la “Sonata de amor”, en tres tiempos y un lamento de Glenn Glondelier.

Libro segundo: Capricho 24

En esta segunda novela de la colección, Carla, la niña bien del grupo y aparentemente tímida, se siente atrapada por la belleza de un grafiti y se enamorará platónicamente del enigmático artista que lo ha realizado. Las cuatro amigas y componentes del cuarteto de cuerda seguirán ensayando y compartiendo sus vidas. En esta ocasión, Carmen, Cloe y Celia serán un gran apoyo para Carla, que atravesará un momento difícil. El “Capricho 24” de Paganini sonará entre las páginas de la novela y obsesionará a Carla.

Libro tercero: La partitura rota

En la tercera novela de la colección, Cloe, la chica francesa del cuarteto, está atravesando un mal momento. Las navidades en París con su familia, el divorcio de sus padres, la presencia de una madre calculadora, y la aparente distancia de su hermana Sylvie, han hecho que estalle todo dentro de Cloe.
La soledad se le hace insoportable y una mala experiencia en un botellón en la facultad de matemáticas desencadenará más confusión.

Libro cuarto: Silencio de flauta

Celia se encuentra mal. El hecho de ser la única sin pareja del cuarteto la sitúa en una órbita diferente de sus compañeras y la aleja de ellas. Además, está cansada de una situación familiar que no comprende, con su padre enfermo y una madre dedicada enteramente a su cuidado. Pocas cosas la reconfortan, como una charla con su amiga Cloe y el encuentro habitual con un músico callejero.